Jornada de trabajo en sábados y domingos (15-01-15) - ACTIO WEB

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Jornada de trabajo en sábados y domingos
     
Escribe el Dr. Rodolfo Aníbal  González (*)
 
     
Para su  mejor comprensión, desarrollaremos el tema efectuando una síntesis de la  doctrina y jurisprudencia sobre el trabajo en sábados y domingos, el salario  que corresponde pagar por el mismo y el ámbito de aplicación de las normas  legales vigentes sobre jornada de trabajo y descanso semanal.
 
Previamente,  debemos recordar que el artículo 8º de la Ley de Contrato de Trabajo (t.o.  1976) establece que: "...Las  convenciones colectivas de trabajo o laudos con fuerza de tales, que  contengan normas más favorables a los trabajadores, serán válidas y de  aplicación...".  En consecuencia, los conceptos aquí  vertidos pueden verse modificados por normas convencionales.
 
En la misma  ley citada, el artículo 198 consigna que: "...La  reducción máxima legal solamente procederá cuando lo establezcan las  disposiciones nacionales reglamentarias de la materia, estipulación  particular de los contratos individuales o convenios colectivos de  trabajo...".
 
1.  Trabajos en sábados y domingos
 
a)  Principios generales
 
Como señala  Fernández Madrid (Fernández Madrid, Juan Carlos; Tratado Práctico de Derecho del Trabajo, t.  II, p. 1471, ed. La Ley), en principio debe afirmarse que las normas sobre  jornada y descanso están estrechamente relacionadas, pero conservan su propio  ámbito de actuación. De tal modo, el trabajo en días sábados y domingos, se  trate de actividades exceptuadas o no, debe respetar los límites de la  jornada establecida (convencional o legalmente) y el trabajo será o no  extraordinario según la aplicación de las reglas comunes en su materia.
 
Así, en  fallos judiciales se ha afirmado que: "...El  trabajo efectuado en oportunidad del descanso semanal no es extraordinario y  sólo genera el derecho al descanso compensatorio, pero no a un sobrecargo  salarial, salvo que el trabajador se vea obligado a tomar por sí la referida  compensación, hecho que generaría la obligación del empleador de abonar una  paga adicional por su conducta arbitraria...”, (art. 207  L.C.T.)" (CNTrab., sala I, mayo 10-1991. - Rizzi, Rubén).
 
"...No  debe confundirse el instituto del descanso semanal con el trabajo en horas  suplementarias...". (Suprema Corte de Buenos Aires, julio 2-1996. - Castro, Diego Alberto c. Roberto  Miliffi y Cía. S.A.).
 
b) Salario  que corresponde pagar
 
El salario  que corresponda al trabajo en dichos días será simple o doble, de acuerdo con  la extensión del trabajo y su carácter.
 
La  remuneración que percibe el trabajador que efectúe tareas en el transcurso  del descanso hebdomadario, será similar, en principio, a la habitual, pues  existiendo una excepción de carácter general y permanente que justifique el  trabajo en tales días, la prestación se convierte en cumplimiento normal del  contrato, no resultando procedente ningún recargo, a menos que exista una  norma convencional o individual que lo dispusiera.
 
Contrariamente,  si el trabajo se prestara en razón de tratarse de tareas sujetas a una  excepción de carácter circunstancial -v. gr.: el supuesto contemplado en el  art. 203 de la LCT.-, las horas laboradas deberán ser incrementadas con el  100% de recargo, toda vez que en ambas circunstancias resulta modificada la  modalidad de trabajo convenida por las partes, adquiriendo la tarea carácter  extraordinario.
 
En igual  sentido, Vázquez Vialard (Vázquez Vialard, Antonio; Tratado de Derecho del Trabajo,  t. 4, p. 98) sostiene que: "...Aunque  parezca superfluo, destacamos que si horas suplementarias son las que exceden  la jornada legal y que si ésta reconoce un tope semanal, cuando se goza de  descanso compensatorio, no hay trabajo suplementario porque, en definitiva, si  se cumplen labores el domingo -por ejemplo- y se descansa el lunes,  únicamente se produce una alteración del tiempo del descanso, que se concreta  el lunes en vez del domingo, sin que se exceda aquel tope. No hay que decir  que todo esto sería cierto a condición de que, en los ejemplos que  proponemos, no se trabajen más de ocho horas o más del saldo que reste entre  las horas cumplidas de lunes a viernes y las cuarenta y ocho semanales, pues  de lo contrario, con o sin descanso compensatorio, habrá siempre horas  extras...".
 
En base a  estas consideraciones, Fernández Madrid (ob.cit.) consigna las siguientes  reglas:
 
- Trabajo  autorizado en sábados y domingos: El trabajo que en virtud de excepciones  legales se presta durante los días destinados al descanso hebdomadario, no  reviste el carácter de extraordinario, con derecho a recargo (Cámara Nacional  de Apelaciones del Trabajo, sala II, 28-6-71. "Tanevich c. Aerolíneas Argentinas");  
 
- Jornada  normal en día inhábil: El recargo para el pago de las horas trabajadas los  días sábados después de las 13 hs., corresponde si se trata de horas  complementarias que el trabajador debe excepcionalmente cumplir, pero no si  se trata del cumplimiento de la jornada normal en día inhábil (Cámara  Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala I, 15-9-66; sala I, 30-6-67, "Bonica, Juan y otras c.  Empresa Flota Fluvial del Estado Argentino");
 
- Exceso en  la jornada: El trabajo en sábado por la tarde, aunque sea trabajo prohibido,  no es extraordinario a menos que se pruebe que se han superado las cuarenta y  ocho horas semanales (Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala II,  13-3-68, "Lombardo c.  Cacciola, S.R.L.").
 
Estos  principios expresan una línea jurisprudencial firme aceptada por la Cámara  Nacional de Apelaciones del Trabajo, que en distintos pronunciamientos ha  establecido que: "resulta irrelevante que la empleadora admita que el  dependiente trabajaba en sábados y domingos si todo indica que se trataba de  trabajo ordinario prestado en esos días, situación que encuadra en las precisiones  de los arts. 204 a 207 de la LCT., sobre descanso semanal y no en el art. 201  de la L.C.T. y la ley 11.544" (Cámara Nacional de Apelaciones del  Trabajo, sala IV, marzo 30-984, "Yadin,  David A. c. A.V.S. SRL").
 
En otro  caso, se ha señalado que: "...si  la labor cumplida en las guardias de los sábados y feriados no ha importado  la configuración de trabajo extraordinario susceptible de ser encuadrado en  el art. 201 de la L.C.T., sino que las mencionadas labores implicaban parte  del trabajo habitual efectuado por los trabajadores los días feriados o  festivos, los que eran compensados con los correspondientes francos, y no se  ha excedido el máximo de duración del trabajo semanal, no corresponde el pago  de horas extraordinarias...". (Cámara Nacional de Apelaciones  del Trabajo, sala I, julio 29-983, "Jaime,  Pedro B. y otros c. Empresa Nacional de Correos y Telégrafos").  
 
Asimismo, "...No resulta procedente el  pago en dinero en compensación de descansos no gozados por el trabajador, ya  que contraría el fin perseguido por el legislador que, al instrumentar el  tiempo de trabajo y los descansos, ha tenido en consideración motivaciones de  orden social, espiritual y fisiológicas. La hipótesis contraria induciría al  trabajador a sacrificar su descanso y recreación en aras de obtener un  acrecentamiento en sus haberes, desvirtuándose así los claros objetivos  protectorios que persigue el instituto...”. (CTrab. Neuquén, sala  1, octubre 31-1995. - Alarcia,  Martín Miguel y otro c. Andrade, Orlando César).
 
Con igual  criterio, "...Si el  trabajador no hizo uso del derecho previsto por el art. 207 L.C.T., en el  sentido de tomarse por su cuenta, con la debida comunicación, los días de  descanso no gozados, pierde el derecho a reclamar el 100% de recargo sobre el  salario habitual de aquellos días, pues de lo contrario se desvirtúa la  finalidad higiénica que persiguen las normas sobre descansos....”.  (CNTrab., sala V, febrero 14-1992. - Orellana,  Luis c. Org. Clearing Argentino S.A.).
 
Durante  cierto lapso, la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires, y hasta el  pronunciamiento en el caso  "Tortonesi c. Dálmine" del 28 de junio de 1966, sostuvo  el criterio de que todo trabajo realizado después de las 13 horas del día  sábado y hasta las 24 horas del día domingo debía ser remunerado con los  recargos previstos por el art. 5º, segundo párrafo de la ley 11.544 (50% los  días hábiles y 100% los feriados). Las horas trabajadas en sábados se  cobraban con adicional correspondiente a domingo pues se equiparaban a los  feriados, aun en la hipótesis de que con dicho trabajo no se excediera la  jornada normal (8 y/o 48 horas). Es decir que el trabajo en aquellos días era  extraordinario por el solo hecho de desarrollarse en el lapso que normalmente  se destina al reposo.
 
A partir  del caso "Tortonesi" se sostuvo que: "...Se trate o no de actividades exceptuadas de la  prohibición de trabajar los sábados a la tarde y los domingos las horas de  labor cumplidas en esos días no dan lugar a los recargos salariales  establecidos por el art. 5º de la ley 11.544, cuando se conceden los  correlativos descansos compensatorios". En la causa "Malandra c.  Dálmine", similar a la antes citada, el tribunal resumió y amplió los  fundamentos del criterio sustentado en la otra oportunidad, afirmando concretamente  que "así como nada se debe en concepto de horas extras cuando no se  exceden los topes máximos (en una o tres semanas) fijados por la ley 11.544,  tampoco se debe nada cuando se da el descanso compensatorio aun en los casos  en que le está vedado a la empresa hacer trabajar en la tarde del sábado o en  domingo y ello así, porque la sanción prevista, en los respectivos sistemas,  es de carácter penal administrativo (multas/cierre)". Expresa que  "otorgados los descansos compensatorios, tales horas no pueden ser  consideradas suplementarias o extraordinarias en el concepto del art. 5º de  la ley 11.544, puesto que no implican un suplemento o exceso sobre la  duración semanal ordinaria del trabajo del obrero o empleado, ni tampoco  dejan a éste sin las pausas del reposo hebdomadario que legalmente  corresponde....".
 
Al  respecto, la jurisprudencia sigue el lineamiento expuesto:
 
"....Las  tareas cumplidas por el trabajador después de las 13 horas del sábado hasta  las 24 horas del domingo no pueden considerarse extraordinarias por el solo  hecho de trabajar en tales días normalmente destinados al descanso, máxime si  aquél gozaba de los francos compensatorios y su jornada laboral no superaba  las 48 horas por semana...", (Suprema Corte de Buenos Aires, 8/7/86, "López, Avellino José c/ Viganio  Márquez, López Sasone y otros").
 
En el mismo  sentido, los pronunciamientos anteriores del mismo Tribunal: Suprema Corte de  Buenos Aires, 30/11/84,  "Ledesma, Rómulo J. c/ Perrotta, Rafael L. y Otro"; "Regueira,  Oscar y otros c/ Canale S.A.".
 
c) Derecho  al descanso
 
Con  fundamento en la autonomía de la institución del descanso, puede afirmarse  como regla general, que siempre que se trabaje en días sábados o domingos, en  actividades exceptuadas o no, y sin atender al salario devengado (doble o  simple), corresponde el otorgamiento del descanso compensatorio.
 
El descanso  tiene, en principio, periodicidad semanal, y como regla abarca desde las 13  horas del sábado hasta las 24 horas del domingo (es decir dura 35 horas),  reconociendo excepciones, que se fundan en la propia Ley de Contrato de  Trabajo y en las reglamentaciones dictadas al respecto.
 
2.  Normativa aplicable en materia de jornada. Legislación Nacional y Provincial
 
a) El art.  196 de la Ley de Contrato de Trabajo: Exclusión de la legislación provincial.  
 
Dice el  art. 196 de la Ley de Contrato de Trabajo: "...La  extensión de la jornada de trabajo es uniforme para toda la Nación y se  regirá por la ley 11.544, con exclusión de toda disposición provincial en  contrario, salvo en los aspectos que en el presente título se modifiquen o  aclaren...".
 
Esta norma  resuelve el problema de la facultad de la Nación y de las provincias para  legislar en materia de jornada de trabajo.
 
La Corte  Suprema de Justicia de la Nación, refiriéndose a la ley 7197 de la Provincia  de Santa Fe, convalidó este principio estableciendo que: "....la determinación de la  jornada de trabajo y su retribución, hacen a la esencia del contrato de  trabajo y constituyen materia propia de la legislación nacional...";  (Corte Suprema de Justicia de la Nación; diciembre 19-986,"Fábrica Argentina de Calderas  S.R.L. c. Provincia de Santa Fe"). Por eso, una ley  provincial que disminuye la jornada máxima de trabajo, contraría el art. 31  de la Constitución Nacional, en tanto no se conforma a la ley nacional  dictada de acuerdo a las facultades delegadas al Congreso Nacional por el  art. 67 inc. 11 (art. 75, inc. 12 en el texto de 1994).
 
En otro  fallo se expresa que: "...El  decreto 27/89 de la provincia de Buenos Aires no es aplicable en materia de  horas extras y compensación de francos no gozados por la limitación expresa  que impone el art. 196 de la L.C.T. a las disposiciones provinciales en  contrario, quedando enmarcadas dichas cuestiones exclusivamente en la ley  11.544 y en el tít. IX de la L.C.T...”. (CNTrab., sala Il.  setiembre 9-1994. - Tramezzani,  Juan C. y otro c. Club Atlético Banco de la Nación Argentina),  TYSS, 95-795.
 
En igual  sentido, "...Las  normas que regulan el instituto de la jornada de trabajo en nuestro país son  la ley 11.544, reglamentada por el dec. 16.115/33 y la ley de Contrato de  Trabajo. Esta última establece la jornada uniforme para todo el país (art.  196) de manera que las provincias no pueden legislar sobre la materia (Del  voto de la minoría)" (TTrab. Nº 1, San Isidro, julio 28-1994. -  González, Bernardino y otros c. La Romería S.A.), DT, 1995-A.849. "La  jornada de trabajo, definida como tiempo de prestación del servicio  constituye un elemento del contrato de trabajo; por tal razón, sólo el  Congreso puede legislar sobre la materia (art. 67, inc. 11 CN; art 75, inc.12  en el texto 1994) debiendo entenderse que se trata de una atribución  exclusiva y excluyente de dicho poder, teniendo en cuenta lo dispuesto por el  art. 108 de la Constitución Nacional (art. 126 en el texto 1994), que prohíbe  terminantemente a las provincias legislar sobre tales temas...".  (ST Río Negro, mayo 9-1990. - Colipi,  Donato Ricardo y otra c. Aserradero del Valle S.A.).
 
b) Las  facultades de la Nación y la jornada de trabajo
 
Este  conjunto de normas básicas sobre las que se asienta la relación jurídica  entre empleado y empleador, constituyen el contenido del código de trabajo  que, conforme lo dispuesto en el art. 75, inc. 12 de la Constitución Nacional  (1994; art. 67, inc. 11 en el texto derogado), corresponde dictar al Congreso  de la Nación; es decir, una facultad expresamente delegada por las Provincias  al Gobierno Federal.
 
En uso de  esas atribuciones, el legislador estableció, por medio del art. 196 de la Ley  de Contrato de Trabajo, que la determinación de la jornada se regirá por la  ley 11.544, con exclusión de toda disposición en contrario, dejando a salvo,  por el art. 198 del mismo cuerpo legal, las modificaciones que pudieran  introducir las partes.
 
En  síntesis, la determinación de la jornada de trabajo y la remuneración  constituyen elementos esenciales del contrato de trabajo, materia del derecho  de fondo, y en consecuencia su regulación es de resorte exclusivo de la  legislación nacional. El art. 196 de la L.C.T., al establecer que la jornada  de trabajo es uniforme para toda la Nación, materializa el principio de la  unidad de la legislación de fondo, lo cual despeja absolutamente el panorama,  superando las divergencias existentes al respecto.
 
3.  Descanso semanal. Antecedentes nacionales y legislación aplicable. La ley  18204  
 
La ley  18.204 del año 1969 intentó unificar el régimen de descanso y jornada en todo  el país. Con dicha idea se derogaron las leyes de la Capital Federal sobre  descanso (4661 y 11.640), se sustituyeron las leyes provinciales que estatuían  sobre descansos en días sábado por la tarde y domingo y se estableció en el  ámbito nacional la prohibición de trabajar desde las 13 horas del sábado  hasta las 24 horas del día domingo siguiente, sin perjuicio de mantener la  jornada de 48 horas semanales de la ley 11.544.  
 
Hasta su  sanción, las provincias regularon esta materia en forma autónoma. La ley  18.204 recuperó para la Nación la facultad de reglar el descanso semanal  (art. 1º) sustituyendo los regímenes locales, incluso el de la Capital Federal  (art. 8º), pero mantuvo las reglamentaciones vigentes en el orden nacional,  local y provincial (art. 9º) en cuanto a las excepciones generales y  especiales.
 
Estas  reglamentaciones mantienen su vigencia aún hoy, pues ni la ley 20.744 ni la  ley 21.297 derogaron la ley 18.204 y por otra parte remiten a las excepciones  que prevén las leyes o reglamentaciones (art. 204 L.C.T.) sin distinguir  entre las admitidas al momento de su sanción o las que se establezcan con  posterioridad. En consecuencia, en la Capital Federal rige al respecto el  decreto 16.117/33.
 
4.  La Supremacía de la Constitución Nacional y de las Leyes Nacionales
 
Habida  cuenta del análisis precedente, cabe ahora detenernos en la cuestión referida  a la constitucionalidad de normas provinciales que legislen sobre los temas  de esta nota.
 
Para ello,  debemos partir del principio de Supremacía de la Constitución, Leyes  Nacionales y Tratados, contenido en el art. 31 de la Constitución Nacional,  que establece que: "...Esta  Constitución, las leyes de la Nación que en su consecuencia se dicten por el  Congreso y los tratados con las potencias extranjeras son la ley suprema de  la Nación; y las autoridades de cada provincia están obligadas a conformarse  a ella, no obstante cualquier disposición en contrario que contengan las  leyes o constituciones provinciales...".
 
Como señala  Humberto Quiroga Lavié (Constitución de la Nación Argentina Comentada, 2º  edición, 1997, Zavalía, p.168): "...en  la norma (art. 31 C.N.) se consagra no sólo la supremacía de la Constitución,  sino particularmente la supremacía del derecho federal sobre el  provincial...".
 
Publicado  en el Actio Reporte del 13 de Enero de 2015.
 
 (*) Abogado (UBA). Presidente de Actio Consultores Jurídicos S.A.
 
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