Excesos en acuerdos paritarios (16-04-08) - ACTIO WEB

ASESORAMIENTO JURIDICO LABORAL
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Excesos en acuerdos paritarios
     
Escribe el Dr. Rodolfo Aníbal  González (*)
 
     
Una vez más (tercer año  consecutivo) el gremio de empleados de comercio suscribió con los  representantes patronales, un acuerdo de incremento salarial que –según su  artículo 1ro.- se aplica “sobre  las remuneraciones que por todo concepto perciban a la fecha todos los  trabajadores de la actividad, incluidos aquellos adicionales fijos y  permanentes y tickets y/o sus equivalentes y/o adicionales convencionales  fijos.”
 
En  consecuencia, el acuerdo paritario ha excedido el ámbito de los salarios  básicos del convenio colectivo, para introducir mejoras en las políticas  remuneratorias que han aplicado y aplican las empresas, por encima de los  montos establecidos convencionalmente.
 
No llama  la atención que esta invasión  al ámbito reservado de los empleadores que admite la facultad de pagar más que lo pactado  en las convenciones, sea peticionado por las entidades sindicales que  representan al interés de los trabajadores.
 
Resulta  por lo menos asombroso que las entidades empresariales (Unión de Entidades  Comerciales Argentinas –UDECA-, Confederación Argentina de la Mediana Empresa  -CAME-, y Cámara Argentina de Comercio -CAC-), consientan y suscriban esta enormidad y aberración jurídica.
 
Estas  instituciones empresariales tienen un mandato de representación otorgado por  el Poder Ejecutivo Nacional, a través del Ministerio de Trabajo, que legitima  (muchas veces dudosamente) su facultad de actuar como mandatarios tácitos de  todos los empresarios del sector, en la negociación de la convención  colectiva y en los acuerdos paritarios, en los cuales se fijan –como en este  caso- los niveles de remuneración de los salarios básicos del convenio  colectivo.
 
¿Cabe  entonces alguna duda que los  paritarios representantes empresariales se han excedido en sus  funciones y facultades, cuando incrementan no sólo aquéllos, sino “las remuneraciones que por todo  concepto perciban a la fecha todos los trabajadores de la actividad,  incluidos aquellos adicionales fijos y permanentes y tickets y/o sus  equivalentes y/o adicionales convencionales fijos.”?
 
El salario  básico constituye la asignación fijada en los convenios colectivos, como  correspondientes a la categoría, naturaleza de la tarea y horario cumplido y  excluye toda concertación extraña a la convención colectiva. Este es el marco  del acuerdo paritario.
 
¿En  función de qué pretendida delegación, la representación paritaria se arroga  el derecho de incrementar no sólo aquéllos, sino los aumentos que cada  empresario le ha otorgado voluntaria y unilateralmente a sus dependientes?
 
En mi  opinión, ello es abusivo, ilegal y además injusto. Y ello es así, porque esta  práctica, reiterada por tercer año consecutivo, castiga aquellos empleadores  que, beneficiando a sus trabajadores, han superado los salarios básicos de  convenio, otorgando mejoras salariales por encima de los básicos de convenio  y que, ahora se ven en la obligación  de aumentar esos incrementos en igual porcentaje, a igual que aquéllos que se  aferraron a los mínimos convencionales.
 
Otro  exceso está contenido en el art. 2, inciso 4. que establece que “El incremento resultante en cada  caso, compensará hasta su concurrencia los incrementos que se hubieran  otorgado por los empleadores a partir del 1 de enero de 2008 y hasta la fecha  del presente acuerdo, a cuenta de esta negociación colectiva o concepto  equivalente.”. ¿Quién le otorga derecho a los miembros paritarios  empresariales para establecer un límite temporal a la absorción de los  aumentos otorgados “a cuenta”? ¿Porqué a los otorgados desde el 1ro. de enero  de 2008 y no noviembre o diciembre del 2007? ¿Cuál es el fundamento de esta  arbitrariedad?
 
Repito: no  me extraña y es consecuente con sus objetivos (defender los intereses de los  dependientes) que estos excesos sean peticionados y obtenidos por las  asociaciones sindicales de los trabajadores. Resulta en cambio incomprensible,  la posición de las cámaras empresariales que avalan con su consentimiento los  mismos. ¿O es que el poder que se les ha otorgado se ha ampliado por su  propia voluntad a la disposición de la propiedad de sus mandantes?
 
No me cabe  duda que el Ministerio de Trabajo, como lo hizo en anteriores oportunidades,  avalará con su homologación este exceso legal de la representación patronal  manifestando que cumple  con las formalidades legales requeridas y que los paritarios ha actuado  ajustando su proceder a derecho. Es mentira. La  representaciónpatronal y sus asesores legales no pueden ignorar que –aparte  de las disposiciones formales- existe una ley por encima de todas: la  Constitución Nacional que ampara el derecho de propiedad. Este acuerdo lo  viola.  
 
Al  empresario que se empecine en la legítima Defensa de su Derecho, solo le  quedará recorrer el arduo e incierto camino de las acciones administrativas  para impugnar el acto administrativo y –ante un seguro rechazo- la vía  judicial, que –desgraciadamente- hoy no es sinónimo de Justicia.
 
Nota  publicada el 16 de abril de 2008
 
(*)  Abogado (UBA). Presidente de Actio S.A.
 
 

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