Despido por envío de un correo electrónico injurioso... (03-04-14) - ACTIO WEB

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Despido por envío de un correo electrónico injurioso.
     
Escribe el Dr. Rodolfo Aníbal  González (*)
 
     
La Sala I  de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, con fecha 29 de noviembre  de 2013, en el caso “B. N.  M. c. O. S.A.”, hizo lugar a una demanda interpuesta por un  trabajador que fue despedido con causa, en razón de que habría enviado desde  su computadora un correo electrónico con el fin de denostar a su empleador.
 
El tribunal  dictaminó que no se acreditó fehacientemente la participación del trabajador  en el hecho denunciado, pues su clave para acceder al sistema era siempre la  misma, sumado a que no era el único que la sabía, por lo que cualquier  usuario podría haber ingresado a su computadora para enviar el comunicado que  desencadenó la rescisión del vínculo laboral.
 
La empresa  había despedido al dependiente en los siguientes términos: “… Nuestro personal de sistemas ha  constatado el envío desde la computadora que tiene usted asignada … de un  correo electrónico dirigido a un grupo de empleados de la compañía. En dicha  comunicación se expresa textualmente. “Los queríamos poner al tanto que ya  funciona el aire acondicionado. Quizás funcione momentáneamente, no hay  presupuesto para todo el verano. Lo prenderemos los días lunes y jueves y  siempre y cuando haga más de 38º. Cualquier duda estamos a su disposición  atentamente” y se asigna la firma de la comunicación al presidente de la  compañía. Tal comunicación que utiliza elementos de la compañía para denostar  a sus autoridades constituye una injuria que por su entidad hace imposible el  mantenimiento del vínculo laboral. En virtud de lo anterior, notificamos  despido con invocación de la causa precedente. Los rubros remunerativos  quedan a su disposición…”.
 
El actor  negó todos los hechos expuestos en los siguientes términos “…Ante todo, me notifico del  injustificado despido causado por Uds. Hágoles saber formalmente que rechazo  el mismo por cuanto las causales allí invocadas resultan falsas e  improcedentes…”.
 
Según el  tribunal, la empresa no logró acreditar que el hecho que motivó el despido,  fue realmente realizado por éste.
 
Tal como  quedó configurado, el punto de quiebre fue el correo electrónico  supuestamente escrito y enviado por el actor. Sin embargo de la prueba  aportada a la causa, no surgió fehacientemente acreditado, que el actor  hubiera participado de los hechos denunciados en la comunicación rescisoria.
 
El despedido  no podía cambiar su clave para acceder al sistema, por lo que la clave  siempre era la misma y no era el único que la sabía, pudiendo cualquier  usuario haber ingresado con su password a su computadora, para enviar el  comunicado que desencadenó la rescisión del vínculo laboral. Siguiendo con  ese razonamiento, lo cierto es que ningún testigo vio al actor mandar el  mensaje en cuestión, sólo manifiestan que dicho correo salió de la casilla  del trabajador y tal como quedó demostrado por los testigos de la demandada,  el actor no era el único usuario que podía ingresar en su computadora.
 
A mayor  abundamiento, y suponiendo que se hubiera demostrado que el actor hubiera  incurrido en la acción denunciada por la demandada, en todo caso, en el  ejercicio del poder de dirección con el que contaba la accionada y las  facultades disciplinarias que le otorga para ello la Ley de Contrato de  Trabajo, debió imponerle al trabajador una sanción de suspensión (hasta un  plazo máximo de 30 días), máxime teniendo en cuenta la antigüedad que  revestía el actor -de casi cuatro años- y que carecía de antecedentes  disciplinarios. Sin embargo, ni siquiera hizo uso de la extensión máxima  permitida por la Ley sino que, por el contrario, decidió disolver el contrato  de trabajo violentando de este modo las normas básicas de la buena fe,  desplegando un proceder arbitrario y rupturista, contrario a los principios  de continuidad y subsistencia del contrato de trabajo.
 
Publicado  en el Actio Reporte del 03 de Abril de 2014.
 
 (*) Abogado (UBA). Presidente de Actio Consultores Jurídicos S.A.
 
 

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