Accidentes de Trabajo: solidaridad entre la empresa empleadora y la ART... (03-01-12) - ACTIO WEB

ASESORAMIENTO JURIDICO LABORAL
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Accidentes de Trabajo: solidaridad entre la empresa empleadora  y la ART en caso de acción civil.
     
Escribe  el Dr. Rodolfo Aníbal González (*)
 
     
La  Justicia Laboral condenó a la empresa Jumbo Retail S.A. y a la ART a  indemnizar a una cajera de supermercado en los términos del artículo 1113 del  Código Civil, por los daños a su salud provocados a "falta de  condiciones laborales de seguridad y el estrés laboral". A su vez, la  empleada había sido golpeada por un cliente.
 
La  Cámara sostuvo que “tanto la empresa empleadora como la aseguradora de  riesgos de trabajo son solidariamente responsables y deben quedar obligadas a  resarcir a la trabajadora como consecuencia de la incapacidad sufrida”.
 
El caso.
 
La  trabajadora denunció que le tocó vivir un violento episodio cuando fue  golpeada por una cliente del establecimiento y, en general, las condiciones  de labores estresantes y deficientes en materia de seguridad e higiene. La  declaración de los testigos, describió la mecánica de trabajo de la  reclamante y demás dependientes de la firma, en los distintos sectores y  tareas en los que prestó servicios, Así, dio cuenta de que el horario de  trabajo se extendía a voluntad de la empleadora, que no podían ir al baño ni  siquiera en los días femeninos, ni a merendar, y si ingresaban a la cocina  era motivo de sanción. Que les aplicaban en ese caso un apercibimiento por  ingresar a un sector que no les correspondía, y a los tres apercibimientos,  una suspensión.
 
Según  las pericias médicas, la dependiente fue afectada por síndrome del túnel  carpiano y tendinitis, así como por ataques de pánico y angustia, dolencias  que la incapacitaron en un 24% de la Total Obrera.
 
De  acuerdo con el tribunal, para ello interactuaron los diversos elementos que  componen el “factor laboral”, tales como el trabajo en condiciones  estresantes, el maltrato propinado en la falta de atención de las necesidades  básicas personales, y en cuanto al episodio de la golpiza, la ausencia de  condiciones de seguridad en el ámbito laboral, por cuya acción o inacción -en  definitiva- la salud y psiquis de la dependiente terminaron dañadas. En tal  orden de ideas, se consideró suficientemente demostrado que el daño producido  en la salud y psiquis de la reclamante encontró su origen causal, en forma  directa y necesaria, como consecuencia del trabajo en las condiciones  descriptas, como también la agresión padecida en el ámbito del trabajo.
 
La responsabilidad de la ART.
 
Con  relación a la situación de la Aseguradora de Riesgos de Trabajo y al alcance  de su responsabilidad, el tribunal sostuvo que no resulta atendible el  planteo defensivo en el cual se pide que ésta se circunscriba a la cobertura,  es decir, pura y exclusivamente a las contingencias cubiertas por la Ley de  Riesgos de Trabajo.
 
En  ese sentido, la aseguradora invocó el haber suscripto un contrato de seguro  en el marco de la ley 24.557, mientras que en este caso el reclamo reconoce  una fuente normativa distinta (sustentado en las normas del código civil).
 
Por  el contrario, los jueces consideraron que tanto la empresa empleadora como la  aseguradora de riesgos de trabajo son solidariamente responsables y deben  quedar obligadas a resarcir a la trabajadora como consecuencia de la  minusvalía señalada, pues liberar a la aseguradora de las consecuencias  desfavorables para la salud del dependiente por haber prestado servicios,  implicaría necesariamente que el titular del contrato de trabajo abonase un  seguro por accidentes y enfermedades, y -por una cuestión de forma (relativa  a la elección del tipo de acción que el actor escogió para demandar)- quedase  desprotegido con relación al reclamo de sus dependientes.
 
Así,  se provocaría un beneficio económico injustificado por parte de la tomadora  del seguro (y el consecuente daño al empleador) al cobrar una prima y luego  no responder en carácter de aseguradora de la contingencia, mientras que en  el marco que la ley le impone, la legislación le garantiza estar cubierto por  cualquier infortunio que pudieran sufrir sus dependientes (en igual sentido;  ver de esta Sala: “Aguirre, Miguel Angel c/ Piero S.A.I.C. y otro s/  Accidente – Acción Civil”; S.D. 41.309 24.10.08).
 
De  esta forma, sin entrar en el debate técnico de cuál hubiera sido el medio más  idóneo de prevención del caso, tampoco es atendible pensar una hipotética  defensa argumental relativa a haber cumplido con las previsiones estatuidas  en materia de seguridad para atenuar accidentes.
 
De  hecho, según el tribunal, la mejor muestra de que no fueron efectivas es la  producción del daño mismo, y por ende, la decisiva influencia que tuvo éste  en la actual incapacidad de la dependiente, lo que implica la falta de  cumplimiento al deber impuesto legalmente de conformidad con lo normado en el  art. 1.074 del Código Civil.
 
Así,  es válido colegir que –a juzgar por el resultado- la aseguradora no cumplió  eficazmente con su deber legal de prevención y contralor que le impone la  normativa aplicable; lo que constituye una omisión culposa respecto del  acaecimiento del desafortunado suceso, como de la influencia del factor laboral  en la afección de su miembro inferior, y que conlleva la aplicación del art.  1.074 citado (en igual sentido, v. de esta Sala, en “Alcorta Olguin, Cristian  José C/ Molinos San Martin S.A. Y Otro S/ Accidente”; S.D. 42.029 del  31.8.09).
 
En  consecuencia, la Cámara resolvió que la Aseguradora de Riesgos del Trabajo  debe responder plena e integralmente, en forma solidaria e ilimitada con la  empresa demandada, por las obligaciones pecuniarias reconocidas en este  pleito.
 
Fallo comentado: Cámara Nacional de Apelaciones del  Trabajo, Sala VII, 16 de septiembre de 2011, "F.G.A. c/Jumbo Retail  Argentina S.A. y La Caja Aseguradora de Riesgos del Trabajo ART S.A. s/daños  y perjuicios".
 
Comenta la Dra. Diana María Uzal.
 
En  otro fallo reciente, la misma Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones  del Trabajo condenó a una empresa de servicios de telefonía y televisión por  cable a abonar sendas indemnizaciones por daño material y moral, a un  trabajador que se desempeñaba como cajero y que sufrió -en ocasión del trabajo-  una minusvalía provocada por un infarto.
 
En  el juicio quedó probado que, si bien el dependiente presentaba factores de  riesgo preexistentes, su actividad de cajero en una empresa de gran  envergadura (que implicaba largas horas de trabajo, atención al público y  cumplimiento de tareas en un recinto muy pequeño), se tornó riesgosa,  actuando como factor desencadenante de la minusvalía que derivó en su  incapacidad. A raíz de ello, se determinó la responsabilidad de la  empleadora, en los términos del art. 1113 del Código Civil.
 
Asimismo,  la Aseguradora de Riesgos del Trabajo fue condenada en forma solidaria junto  con la firma demandada, con fundamento en el art. 1074 del Código Civil. Esto  así por cuanto no cumplió eficazmente con su deber legal de prevención y  contralor que le impone la normativa aplicable, lo que constituye una omisión  culposa para el acaecimiento del infortunio.
 
En  cuanto al grado de responsabilidad de la ART, también en este caso se  resolvió –por los fundamentos expuestos en el fallo anterior- que dicha  entidad debe responder plena e integralmente, en forma solidaria e ilimitada  con la empresa accionada.
 
Fallo comentado: Cámara Nacional de Apelaciones del  Trabajo, Sala VII, 8 de septiembre de 2011, "Rushan, Adrián Alfredo  c/Telecentro S.A. s/accidente – ley especial".
 
Publicada en el Actio Reporte del 3 de enero de 2012.
 
 (*) Abogado (UBA). Presidente de Actio Consultores Jurídicos S.A.
 
 

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